La nueva Ley de Convivencia, Buen Trato y Bienestar de las Comunidades Educativas es una normativa impulsada por el Ministerio de Educación y aprobada en el Congreso Nacional de Chile con una clara intención: garantizar entornos escolares seguros, respetuosos e inclusivos para todos los estudiantes y equipos educativos.
Esta iniciativa responde a desafíos reales que enfrentan los establecimientos educativos del país, con el objetivo de prevenir y erradicar el acoso, la violencia y la discriminación dentro de las escuelas y liceos. La ley fue aprobada por unanimidad en la Sala del Senado y ahora debe ser revisada por el Tribunal Constitucional antes de convertirse en Ley de la República.
A diferencia de normas anteriores que a menudo se centraban solo en sancionar hechos una vez ocurridos, esta nueva ley da un giro importante: no se trata solo de reaccionar ante los conflictos, sino de prevenirlos y abordarlos con un enfoque formativo y de bienestar. Está diseñada para fortalecer tanto el clima escolar como el desarrollo socioemocional de todas las personas que forman parte de la comunidad educativa.
Además, busca que la convivencia sea parte del proceso educativo, entendiendo que los aprendizajes no fluyen con un clima escolar negativo, y que ambientes respetuosos y de apoyo socioemocional potencian el aprendizaje, el sentido de pertenencia y la participación plena de estudiantes y educadores.